Las islas del Estrecho de Bass, una joya de Tasmania

Tasmania (Australia) incluye dos archipiélagos en las aguas del estrecho de Bass: las Hunter Islands, cerca de la costa noroccidental, y las Furneaux Islands, junto a la costa nororiental. Estas islas no suelen recibir muchos turistas, pero os recomiendo visitarlas si estáis en Tasmania.

El Estrecho de Bass es un estrecho marino que separa la isla de Tasmania de la costa meridional de Australia.  El primer europeo que lo descubrió fue el británico Matthew Flinders,  que le dió nombre del doctor del barco, George Bass, en 1798.  En las islas de estrecho de Bass, siguen viviendo  los únicos aborigenes supervivientes de Tasmania, aquellos que salvaron de ser exterminados  en la Guerra Negra.

Islas del Estrecho de Bass

Hunter Islands

Conocida por sus sabrosos quedos, la King Island es la mayor. Mide 64 kilómetros, es llana y luce unas bellas verdes praderas. Esta isla tiene cuatro faros. En el norte, el faro de Cape Wickham es el más alto del hesmiferio Sur y desde su torres se pueden apreciar unas maravillosas vistas de toda la isla. Un lugar ideal para tomar fotografías inolvidables.

Hay que visitar la King Island Dairy, una granja lechera que se encuentra en la North Road, a unos 10 kilómetros de Currie. Existen visitas guiadas y desgustaciones. Además, hay que saborear sus carnes ahumadas, sus cangrsejos y sus ostras.

Furneaux Islands

Las 52 islas de las Furneaux se encuentran en la parte oriental del estrecho de Bass. La mayor de ellas es Flinders Island. En 1834, los 135 aborígenes que lograron sobrevivir a la Línea Negra fueron mandados a esta isla de Tasmania.

La Flinders Island cuenta con playas solitarias y buenos lugares para disfrutar de la pesca, el submarinismo y el montañismo. Se pueden recorrer las sendas en el Strezlecki National Park.

Los principales asentamientos de la isla son Whitemark, en la costa oeste y Lady Barron, en el sur. Se recomienda visitar el Ermita Museum, a unos 21 kilómetros de Whitemark, que detalla la historia del tiempo que pasaron los aborígenes en esta isla.

Por último, antes de irse de esta isla, hay que saborear sus productos de granja, sus chocolates y sus prendas de lana.