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Brujas, una maravilla belga

Dic 12, 2015
Brujas, una bella ciudad belga

Brujas es la preciosa capital de la provincia de Flandes Occidental Se halla en el noroeste de Bélgica a unos 95 kilómetros de Bruselas. Brujas destaca como una las ciudades medievales más bonitas del viejo continente. Se encuentra atravesada por canales, el anillo principal de los cuales circunda su maravilloso centro histórico.  Pasear por esta ciuda belga es una maravilla mientras se ven las calles adoquinadas y las casas de tejados inclinados que se reflejan en el agua de sus canales.

El casco histórico de Brujas es el mayor icono turístico de esta ciudad, no en vano desde el año 2000 es Patrimonio de la Humanidad. Aunque en buena parte ha sido reformado, el centro urbano de Brujas todavía mantiene en pie las estructuras arquitectónicas provenientes de la Edad Media.

Brujas, una bella ciudad belga

Durante el siglo XI, Brujas sobresalía al ser un centro neurálgico del comercio de la lana, y a fines  del siglo XIII destacaba como el principal nexo comercial con el mar Mediterráneo. En 1309, se abrió la Bolsa, lo que convirtió a Brujas  en el mercado monetario más imporante de la región. En el siglo XVI, Brujas se separó de Los Países Bajos  y fue perdiendo terreno con el puerto de Amberes progresivamente.

En esta maravillosa localidad de Bélgica, se pueden ver numerosas obras de arte y una variada arquitectura que deslumbrará al turista. La Iglesia de Nuetra Señora alberga la aguja de ladrillo más alta del continente europeo y posee una escultura de la Madonna de Miguel Angel. Asimismo, la Basílica de la Sangre Sagrada cuenta con un vial en el que se asegura que se conserva la sangre original de Cristo.

Por otro lado, hay que visitar varios museos como el Museo Groeninge que exhiber varias pinturas de diversos siglos, entre ellas destacan las obras de  Hans Memling y Jan Van Eyck, quienes trabajaron y residieron en Brujas. Además, se recomiendo conocer el museo Memling y la Beguinage (la plaza del mercado).

Por último,  se puede completar una  inolvidable excursión por los canales de Brujas, o bien sentarse en uno de los relajados bares de Brujas para probar una de las más 350 cervezas disponibles. Y, cómo no, hay que degustar los moules (mejillones) y el chocolate, dos especialidades culinarias de esta región belga.