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Tournai, un precioso rincón belga

May 8, 2012

Tournai es una ciudad francófona de Bélgica que se halla en la región de Valonia, al sur del país y solamante a nueve kilómetros de la frontera francesa. Se trata de una de las ciudades más antiguas de toda Bélgica junto con Arlon y Tongres.

Varias veces afectada por las guerras y muy castigada por la Segunda Guerra Mundial, Tournai aún conserva notables testimonios de su pasado histórico y artístico, y una fascinación antigua que las reconstrucciones no han podido ocultar.

Comenzamos la visita con su Grand Place. Presenta una forma triangular y, aunque fue bastante  dañada durante la 2ª Guerra Mundial, ha sido cuidadosamente reconstruida. Está formada en parte por nobles palacios del siglo XVII y dominada por un campanario, el más antiguo de Bélgica, iniciado en 1187 y reforzado en 1294 con cuatro torrecillas angulares.

Rodeando la plaza hacia el sur, se ubica  la elegante fachada renacentista de la Halle aux Draps (mercado de telas). Actualmnte, es un palacio habilitado como sede de espectáculos y exposiciones temporales. Cerca destacan la Conciergerie des Halles, el Bailliage y la Grange Aux Dimes de l’abbaye Sint-Matin.

En la parte oeste de la plaza está la iglesia románica de San Quintín del siglo XIII,  muy bie restaurada. Y en el centro de la plaza se halla la estatua de Cristina de Lalaing, heroína en el asedio sobre Tournai por parte de las tropas de Alejandro Farnesio en 1581.

El monumento más relevante de Tournai es la Catedral de Notre-Dame, consagrada en 1171. Se trata del más acabado ejemplo de arquitectura religiosa en Bélgica y uno de los pocos que documentan, con enorme pureza de líneas, la evolución de la arquitectura medieval.

Destacan su fachada principal, sus cinco espléndidas torres, sus capillas, sus capiteles, sus rosetones, su tribuna, su deambulatorio y, especialmente, su cofre de Notre-Dame, una de las siete maravillas de Bélgica.

Asimismo, hay que ver  varios museos como el Musée de Folkore, el Musée des Beaux-Arts, el Musée de la Tapisserie, el Musée d’Histoire ed d’Archeologie, el Musée d’Histoire Naturelle; las iglesias de Saint-Piat, Saint-Brice, Sainte-Marie Madeleine, San Nicolás y Saint-Jacques; la plaza de Reine Astrid; y el conocido pont des Trous, el resto más importante de las antiguas murallas.

Foto vía Localidades Turísticas