Saltar al contenido

El Barrio Francés de Nueva Orleans

Mar 3, 2011

El río Mississippi llega a Nueva Orleans atraído por los ecos de un viejo saxofón. La música en esta ciudad te mira de frente y te seduce, te embauca. Nueva Orleans sabe a jazz en su Parque de Louis Armstrong. En los pequeños bancos de este espacio verde no es extraño ver a jóvenes y mayores degustando el sonido melancólico de esta música.

Nueva Orleans es una ciudad muy turística. Da la sensación de que estamos en alguna enorme ciudad francesa cuando paseamos por sus calles. Una París musical, elegante, que baila hasta altas horas de la madrugada. El ritmo de Nueva Orleans comienza en lo que llaman aquí French Quarters, el Barrio Francés.

Tiendas, bares, salas de fiestas y restaurantes de todo tipo se congregan en este rincón multitudinario de la ciudad. Es prácticamente imposible no encontrar cada fin de semana una pequeña taberna o cantina en la que no haya alguien tocando música en directo. La gente llega incluso con sus propios instrumentos, y se suman al espectáculo.

La calle Bourbon Street de este barrio es la locura personalizada del jazz, el blues y cualquier tipo de música que os resulte sugerente. Las luces de neón de las tabernas a veces son demasiado llamativas y fuertes. Aquí la música tal vez se mezcle con otros elementos…

Todo el Barrio Francés nos recuerda a aquellos primeros inmigrantes españoles y franceses que llegaron a la ciudad. Carruajes de caballos, fina y delicada arquitectura del siglo XIX, la música de Preservation Hall, las calles Canal y Magazine, casas y locales en donde se practica y se pueden solicitar servicios de vudú y, cómo no, la silueta de la Catedral de San Luis y su cementerio.

El corazón de este barrio es la Plaza Jackson. La catedral duerme allí, arrullada al amparo de los balcones de hierro fundido y las elegantes terrazas. Cuando llega febrero, todo este barrio salta de máscara en máscara, viviendo uno de los carnavales más apoteósicos del mundo. Nadie diría que, hace unos años, por aquí sembrara el terror el huracán Katrina…

Nueva Orleans ha vuelto a renacer. Su Barrio Francés es una mezcla atropellada de culturas y estilos, una jauría desenfrenada de arquitectura colonial, una experiencia increíble. Cafeterías, tiendas, museos y música de saxofón. El Mississippi sabe bien qué música es la que le duerme todas las noches.