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El Pantheón, la elegancia parisina

May 29, 2012

En París, tenemos numerosos monumentos que visitar y disfrutar, uno de ellos es el precioso edificio  Pantheón  donde descansan los restos de los principales benefactores de la nación francesa. En su origen, fue una iglesia consagrada a Sainte Geneviéve y erigida por Luis XV para agradecer  su recuperación de un doloroso ataque de gota.

Se pretendía que se asemejase al Panteón de Roma, pero se parece más a la Catedral de San Pablo de Londres. Durante la Revolución francesa se convirtio en un mausoleo para los grandes hombres de la patria, mas Napoleón volvió a transformarlo en iglesia en 1806. Secularizada más tarde y vuelta a consagrar de nuevo, se convirtió, al final,  en un edificio público en 1885.

La cúpula se inspira en el diseño que realizó Sir Christopher Wren para la catedral de San Pablo en Londres, así como en la iglesia del Dome de Les Invalides. En esta cúpula se practicó una diminuta apertura en lo alto que casi deja pasar la luz natural, efecto muy acorde con la sombría función del edificio. Desde las galerías de la cúpula, se disfruta de una excelente vista panorámica de la capital gala.

En la cripta de El Panteón se hallan las tumbas de los hombres ilustres merecedores del honor de reposar en este edificio como  Emile Zola, Voltaire y Víctor Hugo.

Los delicados murales del artista Pierre Puvis, en el muro sur de la nave, muestran la vida de la patrona de París, santa Genoveva. Según cuenta  la leyenda, con sus plegarias la santa salvó a la ciudad francesa  de la invasión de las hunos de Atila en el 451.

El descubrimiento de la rotación de la Tierra aconteció en el Panthéon. En 1851, el científico Léon Foucault suspendió un peso de una larga cuerda sujeta en el interior de la cúpula. El peso oscilaba de un lado a otro y su posición variaba en relación con el suelo; a partir de este hecho, Foucault confirmó  su teoría.

Finalmente, hay que ve fijarse en  la fachada del Panteón de estilo romano con sus 22 columnas corintias, el relieve del friso y el monumento de Diderot.

Foto vía TraveIpod