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La Catedral de San Patricio, un icono de la capital de Irlanda

Nov 24, 2014

catedral de san patricio en dublín

La Catedral de San Patricio, antiguamente denominada como la Catedral Nacional y colegiata de San Patricio, es la mayor de las dos catedrales de la Iglesia de Irlanda. Se encuentra en St.Patrick’s Close, en Dublín, la capital irlandesa.  Está abierto de lunes a domingo desde las 9.00 a las 18.00 horas. La entrada general vale  2,80 euros.

Levantada fuera de las murallas originales de Dublín, la catedral de San Patricio no comparte la misma situación privilegiada de Christchurch,  si bien conlleva las asociaciones históricas más notables.

La Catedral de San Patricio de Dublín se edificó junto a un pozo en el que según cuenta la leyenda San Patricio bautizaba a todo aquel que se convertían del paganismo al cristianismo. Al principio, era una iglesia de madera levantada en el siglo V en honor a San Patricio. En 1191, la iglesia fue totalmente reconstruida en piedra. La catedral actual se levantó  en 1200 y se terminó en 1270. 

Por otro lado, Jonathan Swift, el famoso autor de “Los Viajes de Gulliver”, fue déan de la catedral entre 1713 y 1745 y su tumba  está  cerca de la entrada de la catedral.

Su inscripción latina reza más o menos lo siguiente: “Aquí yace, donde la indignación salvaje ya no puede lacerar su corazón”. Escrito por el propio Swift, parece un epitafio extrañamente lúgubre para un déan cristiano, si bien muy adecuado para el mayor satírico de la hsitoria de la  lengua inglesa.

Ademas, en la visita a la catedral se debe buscar un agujero que hay en la vieja puerta de la sala capitular pues posee una curiosa historia. En 1492, una pelea entre dos poderosos condes normandos (Kildare y Ormond) finalizó en una batalla librada dentro de la catedral. Durante la lucha, el representante de Ormond, Black Jams, se refugió dentro de la sala capitular y aceptó salir solamente cuando el conde de Kildre realizó un agujero en la puerta y asomó un brazo en señal de reconciliación.

Por último, los paneles interpretativos realzan  la exposición de Living Stones, que celebra la historia de la catedral y su lugar en la vida de Dublín Asimismo, los cuidadores voluntarios son de gran ayuda y proporcionan mucha información histórica con suma amabilidad.

Foto vía Dublin