Baalbek, un sensacional yacimiento arqueológico del Líbano

Unos de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo, Baalbek (también conocida como Heliópolis o ciudad del sol), a unos 85 kilómetros al nordeste de Beirut (Líbano) es un lugar de superlativos: es el mayor complejo de templos romanos jamás construido,  algunas de sus columnas son las más altas jamás erigidas y sus piedras (algunas de las cuales pesan más de 1.000 toneladas) son las mayores que se hayan utilizado nunca en una construcción.

Se encuentra en una meseta elevada en el fértil valle de Bekaa y tiene como impresionante telón de fondo las cadenas paralelas de las montañas del Líbano y el Antilíbano. Se llega en menos de horas por carretera desde Beirut. La mejor época para visitarlo es de marzo a mayo y de septiembre a noviembre.

 El gran período de construcción del inmenso complejo de esta templo se inició con la construcción del templo de Júpiter por parte de Julio César en el 15 antes de Cristo. A este le siguieron el templo de Venus y el templo de Baco, que es desde hace tiempo el templo romano mejor conservado del mundo, pese a sufrir graves daños en el 2006.

Los templos funcionaban como importantes centros de culto hasta que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio romano, y al final del siglo IV muchos de sus más importantes monumentos y edificios, incluido el templo del Júpiter, habían sido destruidos.

Se cree que los orígenes de Baalbek son al menos 3.000 años anteriores al Imperio romano. Los fenicios escogieron el emplazamiento de Baalbek para erigir un templo a sus dios Baalhadad, y las inmensas piedras que se encuentran aquí son pruebas de una civilización anterior.

Cuando la Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1984, Baalbek fue aclamada como uno de los mejores ejemplos de arquitectura imperial romana en su momento de mayor apogeo.