Faqra, un hito libanés

Situada en el Monte Líbano, en una meseta a 1.600 metros por encima del nivel del mar y, a 50 kilómetros de Beirut, Faqra impresiona a todo viajero. Su historia, geología y tranquilidad hacen de Faqra la localidad de la nieve por excelencia. Al mismo tiempo Faqra tiene las ruinas más extensas de todo el Monte Líbano.

En primer lugar, visitamos el Gran Templo de Faqra, el templo romano más grande del lugar. Está precedido por un patio cuadrado, originalmente rodeado de una columnata en tres de sus lados, en las cuales hubo un altar reconstruido. Una gran escalera conduce a la entrada del templo, la cual se representa con un pórtico de seis columnas de piedra, montadas sobre unos monumentos pedestales y coronada por un frontón triangular.

Luego, al sur del Gran Templo, se halla el templo de Atagartis, dedicado a la diosa del agua y, de hecho, dentro del templo hay una gran tinaja destinada a contener el agua purificada. Al norte de este templo están los restos de una basílica bizantina y al sur varias tumbas atravesadas por una cruz.

A continuación, visitaremos la Torre del Emperador Claudio. Tiene forma cuadrada y mide más de 15 metros de altura. En el pasado tuvo un vértice piramidal. Una inscripción, en una esquina, indica que la torre data del 43 después de Cristo, y otra, en el dintel de la puerta, prueba que fue consagrada al culto del emperador romano Claudio, asociado con el Gran Dios, Belgalassos.

Frente a la torre, se hallan Los Dos Altares. El primero pertenece a Astarté, un bonito edificio con armoniosas proporciones; se supone qu puedo estar dedicada al Astarté. El segundo altar es un poco más grande, pero no tiene el mismo interés que el primero.

Además, hay que fijarse en el Puente de Faqra. Su propia forma natural ha dado forma de puente, por lo que se llama Jisr El Hajar, siendo construido por la unión del viento y la lluvia. Cruza el Valle Nahr El Labban o Río de Leche.

Por último, a tres kilómetros de las ruinas, se halla el Manantial  de Nabeh El Laban. Este manantial procede de las montañas y fluye por el interior de valle. Se conoce por su color blanco, que en fenicio significa “Laban”.

Foto vía Snow-forecast.com