Tánger, un icono de Marruecos

Tánger  es una ciudad del norte de Marruecos que se halla en la costa oeste del estrecho de Gibraltar. Además, es la capital de la región Tánger-Tetuán. Se puede acceder en transbordador desde Algeciras.

Cuando llegues a Tánger, navegando por el Mediterráneo color turquesa,  verás una línea de la costa extensa, rústica y desarrollada, perfilada por las montañas del Rif. Al desembarcar, pued que te rodee un enjambre de muchachos intentando llevarte a un hotel u otro. Esto quizá te resulte desalentador, ya que pueden ser un tanto insistentes, pero son inofensivos y basta con decirles que no y dedicarse a disfrutar. Todo forma parte del encanto de esta tierra tradicional, internacional, diversa y pintoresca.

Muchos visitantes llegan a Tánger por su buena accesibilidad: desde excursionitas españoles, hasta aquellos que van en busca de sol en las hermosas playas de modernos centros turísticos, pasando por aquelos que quieren experimentar un pedazo de historia. Tánger es un cajón de sastre que dispone de atractivos para todos los gustos. Su historia ha sido culturalmente muy variada, y la ciudad tiene influencias fenicias, romanas, portuguesas, británicas y francesas.

Mientras paseas por las calles abarrotadas, es muy probable que te topes con bereberes del Rif vestidos con sus tradicionales mehndis (sábanas cosidas) a rayas, turistas, diplomáticos, príncipes, poetas y artistas. Marruecos ha sido siempre una tierra de espíritu libres, y Tánger no es ninguna excepción.

Vaga por los decadentes paredes de la kasbah, piérdete en el laberinto de calles de medina mientras la brisa marina te trae el exótico aroma de la canela y el tabaco. Detente en un cafetería y disfruta del tradicional té a la menta.

Además, a cinco kilómetros se encuentan las maravillosas Cuevas de Hércules Son famosas por una abertura con la forma de Africa por la que el agua se cuela y forma la laguna de las cuevas. En ellas, hay una pequeña cafetería, desde la que se puede disfrutar del paisaje, comer una tegina y mirar como los pescadores recogen sus redes después de una larga jornada en el mar.

Foto vía Escapadas fin de semana