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Barrancas del Cobre, una maravilla escondida de México

May 25, 2015

Mucho mayor que el Gran Cañón de Arizona en los Estados Unidos de América, pero bastante menos conocida, las Barrancas del Cobre o El Cañón del Cobre es un magnífico grupo de seis cañones distintos situado en la Sierra Tarahumara en el noroeste del estado de Chihuahua (México).

Aquí el curso de los ríos ha ido esculpiendo media docena de cañones en la roca volcánica de la Sierra Madre Occidental. Entre los pinares surgen espectaculares cascadas, caprichosas formaciones rocosas y remansados lagos, parte de la cual puede contemplarse desde el ferrocarril que serpentea por el norte de esta región mexicana. Además, estos cañones escasamente habitados son la morada de los indios tarahumaras.

En el tramo Divisadero-Los Mochis, el tren se interna en la montaña para atravesar la agreste geografía, pasa junto a precipitosos y soberbios acantilados, cruza singulares túneles cortos y largos y puentes que libran caudalosos ríos. Aquí, el tren efectúa una parada de 15 minutos para que los pasajeros puedan admirar las insondables profundidades de las Barrancas del Cobre.

También puede llegarse por carretera desde la ciudad de Chihuahua, aproximadamente en unas cinco horas de trayecto, y acceder a  las barrancas por caminos rurales.  Incluso sobrevolarlas en helicóptero resulta una experiencia única.

Por otro lado, destaca el Valle de los Hongos, al sur del Creel. Se llama de esta forma por sus extrañas formacions rocosas. Se trata de un lugar ideal para tomar una fotografía inolvidable.

Incluso en medio de toda esta maravilla natural, se alza la iglesia de Satevó. Esta remota iglesia, conocida como la “catedral perdida”, fue levantada por misioneros jesuitas en el siglo XVII, mucho antes de que la primera carretera llegara hasta el cañón.

Por último, Batopilas, en otro tiempo un próspero pueblo minero, es hoy en día el punto de partida ideal para salir de excursión por estos cañones mexicanos.