Un pequeño paseo por Amsterdam

Que sí, los coffeeshops y los canales, y si me apuras, hasta el célebre Barrio Rojo. Pero Amsterdam, como destino turístico, es mucho más. Ahora, si os la tomáis simplemente como ciudad de diversión, pues sí, esos lugares que os he mencionado son algunos de los que podéis visitar. Pero, ¿y el encanto y la historia de esta ciudad?

Porque no creo que haya ciudades mucho más vibrantes que Amsterdam. Pero sus 900 años de historia no pueden quedarse atrás. Viendo hoy las típicas casitas de Amsterdam de los siglos XVI y XVII, debió ser todo un placer vivir aquella época aquí, disfrutando del poderío de lo que tal vez fue el centro de Europa.

Hoy Amsterdam es una ciudad para pasear, una ciudad de casas pintorescas, calles estrechas y preciosos canales. Precisamente su cinturón de canales ha sido declarado hace unos meses Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. ¿Quién podría irse de Amsterdam sin haber dado un paseo en barco por estos canales?

Amsterdam es además ciudad de museos, como el Rijksmuseum, la Casa Museo de Ana Frank o el Museo Van Gogh, de iglesias enormes, como la Oude Kerk y la Nieuwe Kerk, y zonas tremendamente bulliciosas, como la Plaza Dam y el Barrio Rojo. Porque el Barrio Rojo no sólo es el lugar que vosotros os imagináis, sino un histórico rincón de canales con cisnes y restaurantes de todo tipo.

Amsterdam la de los 165 canales, entre los que destaca especialmente los de Herengracht, Prinsengracht y Keizersgracht, y 1289 puentes, la ciudad en la que salir de noche no es coto privado de los fines de semana. Amsterdam se recorre a pie, desde el Damrak hasta el Vondelpark, pasando por el Rokin y elm Plantage.

Perderos en la amalgama de calles y bicicletas que es Amsterdam, oyendo la campanita constante de los tranvías, disfrutando de una Heineken, la cerveza de la ciudad (podéis acercaros a la Heineken Experience, un poco caro, eso sí, pero es la fábrica de esta cerveza) y eso sí que será vivir y respirar Amsterdam.

Calles adoquinadas, diversión, animación, bares, restaurantes, coffeeshops, tiendas de souvenirs en donde reina el color naranja, los zuecos y los artículos con las tres equis, símbolo de la ciudad que veréis por todas partes… Amsterdam se mueve, se piensa, se disfruta. Venir a Amsterdam es no aburrirse nunca.

¿Y sólo teníais en mente los coffeeshops, los canales y el Barrio Rojo?… Ainssss… Con la de fotos que os váis a hacer montados en bicicleta