El barrio de los museos de Amsterdam

Nada de cabellos fluroescentes ni vulgaridad en este barrio residencial de Amsterdam donde los herederos de los grandes imperios industriales viven en mansiones señoriales. En las calles Van Baerle y P.C. Hooft se viste a la italiana y se come a lo francés. La implantación un poco anárquica de los museos Van Gogh y Stedelijk han venido a desequilibrar este orden bien regulado.

1º. Rijksmuseum (Museo Nacional):

Se ha restaurado recientemente. A la famosa La ronda nocturna de Rembrandt se une el álbum de familia de la pintura holandesa, que cuenta entre otros con Vermeer, Hals, Steen, Saenrendam o Van Ruisdael. Además, hay platería de la VOC, cerámicas de Delft, casa de muñecas o vasos grabados.

2º. Van Gogh Museum:

Es la colección más completa (200 cuadros, 550 bocetos y dibujos) de este pintor fuera de lo común, que traducía su humor en colores. Sombrío en los comedores de patatas de Brabante, resplandeciete de amarillo y azul de Provenza, hasta los rojos y negros de su Campo de trigo con cuervos.

3º. Vondelpark:

Deportistas, paseantes y dormilones cohabitan en este islote de vegetación de 45 hectáreas. Los árboles majestuosos, el césped a la inglesa, el quiosco de música el teatro de  verdor y los numerosos estanques con surtidores forman un conjunto particularmente agradable cuando hace buen tiempo.

4º. Concertgebouw:

En 1888, Amsterdam inauguró una nueva sala de conciertos, construida sobre pilotes en el seno de los nuevos barrios residenciales. Tras su fachada neoclásica se esconce un auditorio con una acústica excepcional que le valió su buena fama. También es célebre por su orquesta de instrumentos antiguos.

5º. Café Welling:

Detrás del Concertgebouw, las mesas invaden la acerca desde que aparece el primer rayo del sol. Es la versión “café marrón” de los jóvenes “a la última” del barrio.

6º. Braesserie van Baerle:

Jóvenes de buen diente y melómanos se cruzan en esta cervecería art decó de mucha clase. En verano se aprecia el jardín sombreado y las ensaladas alsacianas del chef, que renueva la carta según las temporadas con un toque de nueva cocina.

Foto vía Escapadas Europa