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Praga, qué ver y visitar en tu viaje a la capital de la República Checa

Jun 6, 2017
Praga Colina Petrin

Praga es la capital de la República Checa. Antes fue capital del Reino de Bohemia y de Checoslovaquia. También es la capital de la región de Bohemia.  Se encuentra situada en las orillas del río Moldava. Desde 1992 el casco histórico de Praga es Patrimonio de la Humanidad. Su belleza y patrimonio histórico la convierten en una de las veinte ciudades más visitadas del mundo.

Praga, las torres de los cuentos de hadas

Torres, mercadillos y tiendas, iglesias, un castillo, plazas y callejuelas. Praga. Sencillamente una de las ciudades más bonitas del mundo. De día y de noche, por la mañana bien temprano, al arrullo de un café humeante, o a la caída de la tarde, bajo la bruma que se descuelga de sus torres y campanarios. Praga.

Kafka y Mozart, la Primavera del 68, la silueta de otra ciudad reflejada en las aguas del río Moldava. El centro histórico de Praga es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1992. Ciudad imperial, os sentiréis siempre vigilados por la maravillosa presencia del Castillo de Praga y la Catedral de San Vito, que se encuentra en su interior.

Praga es pasear por la Mala Strana, con su laberinto de callejuelas que, posiblemente, nos lleven de la mano hasta la Iglesia de San Nicolás, o la Iglesia de la Victoria, que alberga en su interior el famoso Niño Jesús de Praga. Mala Strana la de las típicas tabernas en donde degustar la comida tradicional local, y sus sugerentes cervezas checas. Es uno de los mejores barrios para reservar nuestro hotel.

Praga es cruzar el hermoso e histórico Puente de San Carlos. Quizás no sólo una vez, sino muchas más, para saborear lo que es la Praga vieja de la moderna, la Praga de noche y la que bulle de día, además de las treinta estatuas que lo decoran. Al anochecer no podéis perderos las vistas que desde el puente se tienen del Castillo de Praga. Más que una película de arquitectura os parecerá un sueño que emerge del horizonte.

La ciudad vieja de Praga tiene el gusto de presentaros a su hermosa Iglesia de Thyn, o al Reloj Astronómico y, porqué no, la magnífica Plaza de Wenceslao y el Museo Nacional. Esta Plaza Wenceslao es la parte moderna de la ciudad, aunque decir moderna en Praga es decir también historia, encanto, sutileza y elegancia.

Dicen de Praga que es también la ciudad de los cien mil tejados, la ciudad del barroco, la que se cuela en los sentidos con su silueta de torres y esculturas góticas. Praga es también el barrio de Hradcany, y el de Josefov, aquel barrio judío que tantas historias macabras vivió durante la Segunda Guerra Mundial y que cuenta con hasta seis sinagogas y un antiguo cementerio.

Levantaros temprano y disfrutar de la bruma que envuelve Praga cada mañana. La magia y el misterio nacieron aquí, en esta ciudad que se recorre y se vuelve a recorrer.

Praga es una ciudad de cuento de hadas… o de todos los cuentos. En vosotros está poderla leer como si fuera un sueño.

El Castillo Alto (Vysehrad)

El Vysehrad es el monte mítico de Praga, aunque la legendaria figura de Libuse y la fundación de la ciudad que el cronista Cosmas contó en el siglo XII no tienen respaldo arqueológico.

El recinto de Vysehrad es un entretenido parque en el que se puede pasear por las muralles y visitar las casamatas; admirar en el cementerio del Honor Nacional las delicadas lápidas modernistas; y tomar algo en la dos o tres terrazas que hay.

En el barrio al pie del Castillo, junto al río, hay curiosas muestras de arquitectura cubista. El único edificio que queda de aquella época, muy restaurado, es la rotonda de San Martín.

Tras Carlos IV el Vysherad se utilizó casi como un recinto religioso hasta que en el siglo XVII los Habsburgo construyendo en él una fortaleza amurallada con formidables puertas, como la puerta de Tabor de 1656, la puerta de Leopoldo I de 1670,  y la puerta del Ladrillo de 1841.

Por la última puerta se accede a las casamatas, pasadizos subterráneos que servían para el traslado de los soldados y las vituallas. Actualmente, se expone en ellas una documentación de la historia de Praga y pueden visitarse más de 200 metros de estrechas galerías hasta el recinto de la sala Gorlice, donse se conservan originales de las esculturas del puente Carlos.

Desde la sala se puede salir directamente y continuar el paseo por las murallas hasta los distintos puntos del Vysehrad como la Casa de los Canónigos, la Galería Vysehrad  y el Baño de Libusa.

Por último, hay que vistiar la iglesia de San Pedro y San Pablo, construidas entre 1885 y 1903 entre las ruinas que había en la zona; y el cementerio del Honor Nacional, en el que descansan los grandes personajes checos desd el siglog XIX.

Colina Petrin, un hito turístico de Praga

Praga Colina Petrin
Vista de Praga desde la Colina Petrin

La Colina Petrin está ubicada al oeste de Praga, cruzando el río Moldava, junto al barrio de Mala Strana, y enfrente de la ciudad medieval. Un lugar ideal para evadirse del mundanal ruido y estar muy a gusto.

En un viaje a Praga, os recomiendo dedicar una jornada de mañana o tarde para viistar las variada atracciones turísticas que ofrece la Colina Petrin. Y sin olvidar llevar la cámara de fotos o un móvil para tomar excelentes imágenes dada su altura y perspectiva.

1º. Mirador

En lo alto de esta colina  se halla  una torre que trata de emular a la famosa Torre Eiffel de París. El tamño de la Effelovka es cuatro veces menor que la torre parisina, con una altura de 63,5 metros. Recomiendo subir los 299 escalones que existen hasta la galería panorámica.

2º. Muro del Hambre

Este muro, erigido en el siglo XIV, formó parte de las edificaciones del sur de Praga. Cuenta la leyenda que el rey Carlos IV mando su edificación para emplear a los probes y acabar con la acuciante hambre.

3º. Iglesia de San Lorenzo

Las estacioes del vía crucis hecas entre 1834 y 1838 llevan a esta iglesia. Erigida sober el asentamiento de un santuario pagano durante el siglo X, luego el templo fue reconstruico en el siglo XVII.

4º. Iglesia de San Miguel

Esa bonita iglesia de madera ya no se usa para servicios religiosos de ningún tipo. Se llevó a Praga cuando el valle de Ucrania en el cual estaba se inundó.

5º. Funicular

Se puede coger el funicular para llegar a la cumbre de esta colina, y después descender la ladera dando un ameno paseo. Además, el telérico ofrece magníficas vistas del Castillo de Praga.

6º. Laberinto de los Espejos

Tras mirarse en los espejos, recomiendo aprender un poco de historia con el diorama que ilsutara la famosa batalla final de la guerra de los Treinta Años.

7º. La Rosaleda

En lo alto de la colina Petrin, la preciosidad de los jardines de rosas maravilla al visitante. Existe un monumento dedicado a los aviadores checos que batallaron en la Segunda Guerra Mundial.