Estocolmo, la Venecia de Europa del Norte

De un tiempo a esta parte encuentro Estocolmo como más elegante, más encantadora, mucho más ciudad. Es uno de mis destinos favoritos del Viejo Continente. La Venecia de Europa del Norte, así la descubrí por primera vez, embarcado en uno de esos cruceros por el Báltico que nos llevaron a descubrir la magia de sus catorce pequeñas islas.

Al llegar a la ciudad, después de las maravillosas vistas que desde el mar ofrecía, uno descubre que Estocolmo es mucho más cultural de lo que hubiéramos pensado. De ello dan fe sus más de sesenta museos, galerías de arte y otros espacios que aglutinan lo mejor del arte escandinavo. De todos ellos yo me quedé especialmente prendado del Museo Vasa.

Este museo se halla en el puerto de Estocolmo, y alberga una de las joyas de la ciudad, el Vasa, el barco de guerra más famoso de Suecia. Y, ¿sabéis porqué es el más famoso?. Pues porque se hundió el día de su inauguración… para vergüenza del rey, que había sido el que, personalmente, se había encargado de la construcción del mismo.

Curiosamente estuvo bajo las aguas suecas desde 1625 hasta 1956, fecha en la que a alguien se le ocurrió que sería interesante rescatarlo para tenerlo en exposición, ¿verdad?

¿Qué ver en Estocolmo?

Paseando por la Gamla Stan, el centro histórico de Estocolmo, uno no puede sino enamorarse perdidamente de sus calles empedradas, sus casas de colores, los balcones con macetas y las pequeñas plazas en la que brilla el sol muy finamente. Sentaros en alguna de las cafeterías de la zona del puerto a disfrutar del paseo.

Dentro de la ciudad en sí es visita obligada el Palacio Real que, con sus 608 habitaciones, es el palacio aún habitado más grande del mundo. No os perdáis la visita guiada que se puede realizar a sus salas, en las que se conservan coronas, cetros y otras piedras preciosas pertenecientes al Tesoro Real.

La Catedral de Estocolmo, conocida en Suecia como Storkyrkan (en español Gran Iglesia) o Sankt Nikolai kyrka (Iglesia de San Nicolás), destaca como la iglesia más antigua de la capital de Suecia y la sede de la diócesis de Estocolmo. Se ubica en el barrio antiguo (Gamla Stan) de la ciudad sueca.

Construida por primera vez durante el siglo XVIII por Birger Jarl, esta iglesia rural se ha erigido, después de una serie de reconstrucciones, en la catedral de la capital de Suecia. Al abrigo de una austera y simple arquitectura exterior, pese a su fachada barroca que fue modificada en el siglo XIX, este templo albarga varios tesoros de primera magnitud.

Storkyrkan En primer lugar, sobresale San Jorge y el dragón. Estas magníficas escultruas de roble macizo y hueso de alce fueron hechas por Berndt Notke de Lübeck en el siglo XV por encargo del regente Sten Sture el Primogénito con el fin de conmemorar el triunfo sobre el rey Christian de Dinamarca.

Luego, hay que fijarse en el púlpito que está fabricado en madera labrada y recargado estilo merced al genio de Burchardt Precht. Destaca sobremanera el impresionante candelabro de siete brazos, de bronce y más de cuatro metros de alto. Además, el altar fue un singular reglao del canciller del reino Johan Adeler Salvius.

También merece la pena ver el cuadro de los Parhelios. Esta espectacular obra se atribuye a Urban por mandato del predicador y reformador Olaus Petri. Representa un curioso fenónmeno óptico que se vió en el cielo de la capital sueca el 20 de abril de 1553, en concreto, seis halos correspondientes a seis falsos soles.

En esta catedral han tenido lugar varios acontecimientos vitales de la historia de Suecia, como son:

  • Coronación de Carlos XII de Suecia ( 14 de diciembre de 1697)
  • Coronación de Ulrica Leonor (25 de noviembre de 1680).
  • Enlace matrimonial de Victoria de Suecia (10 de junio de 2010)

Estocolmo es pasear, pasear y pasear. Si gustáis de museos, seguramente os interese la visita de alguno. Pero no hay nada como sumergirse en el océano empedrado de la Gamla Stan. Tiendas de souvenirs, cafeterías completamente de madera, plazas pequeñitas, callejuelas… El centro histórico de Estocolmo es una increíble paleta de colores.