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Túnez, una maravilla africana

Ago 5, 2011

 

Túnez es, ante todo, uno de los grandes destinos playeros del mar Mediterráneo por su cercanía y sus precios asequibles para la mayoría de europeos. Además, el país africano ofrecer maravillosas excursiones a camello por el Gran Erg Oriental, una población jovial y hospitalaria, magníficos oasis, mezquitas, sinagogas, restos romanos y las famosas Ruinas de Cartago.

¿ Dónde está?

Túnez es  el país más pequeño del Magreb y se halla  entre las estribaciones orientales de la cordillera montañosa del Atlas y el mar Mediterráneo.  Limita con Argelia al oeste y Libia al sur este.

Datos prácticos:

Con el pasaporte en regla, se puede acceder a Túnez sin ningún problema. No se requiere ninguna vacuna. Existen numerosos ofertas económicas para viajar a Túnez. Se habla árabe, si bien el francés se conoce en casi todo Túnez. Su moneda es el dinar tunecino. La capital es Túnez. Se suele comprar cerámica, tapices bereber, alfombras de Kairouan, cuero y cestería.

Las costas:

 Túnez cuenta con más de 1300 kilómetros de costa donde se puede practicar varios deportivos acuáticos o disfrutar de la playa. Entre las más conocidas destacan Nabeul, Hammamet, Port El-Kantaouui, Sousse, Monastir, Zarzis, Tabarka y la isla de Djerba.

Paisajes:

El sur de Túnez cautiva al turista. En primer lugar, hay que acudir a Tozeur y sus oasis. También se pueden visitar los oasais de montaña de Chebika, Mides y Tarmerza. Más al sur, sobresale la ruta que atraviesa la vasta extensión de sal del Chott El-Djerid.

Hacia el oeste, encontramos otro oasis famoso, el de Nefta. Hacia el este, se hallan los habitáculos trogloditas de la ciudad de Matmata y la ruta de los alcázares.

Desierto:

El famoso desierto del Sáhara se anuncia por la vía del Grand Erg Oriental. Desde la localidad de Douz se organizan expediciones en camello. La época ideal para realizar estas incursiones en el desierto es entre noviembre y abril.

Ciudades y monumentos:

La capital Túnez presenta un aire europeo en la avenida Bourguiba, pero la  ciudad recupera sus raíces en los alrededores de la mezquita Al-Zaytuna. Además, hay que adentrarse en su zoco donde te volverán loco con ofertas de todo tipo; y visitar el Museo del Bardo, donde se encuentran los mosaicos más bellos del mundo.

A escasos kilómetros podemos visitar las ruinas de Cartago, cita más que obligada. También deberíamos acercarnos al precioso pueblo de Sidi Bou Saïd, típica localidad costera con casas azules y blancas muy bellas y una puesta de sol maravillosa.

El viaje a Túnez lo podríamos completar acudiendo a Sousse, Dougga, Bulla Regia, Monastir, Mahdia y Kairouan. Seguro que volveríamos pues Túnez es un país tan acogedor que uno quiere regresar.

Foto vía Escapada Fin de Semana