Un paseo por el interior de Egipto

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En Egipto, existen innumerables lugares inolvidables que deben visitarse. Por ejemplo, a unos 745 kilómetros al oeste de El Cairo, la capital egipcia,  se encuentra  el oasis de Dakhla y la ciudad medieval de Al-Kasr.

El oasis de Dakhla se halla  a casi 200 kilómetros del de Kharga y a más de 250 kilómetros del del Farafra, por lo que ocupa el centro entre estos dos enormes oasis.

La capital del oasis es Mut que está compuesta por un laberinto de callejuelas y casas de adobe que cuelgan de las laderas del monte, en cuya cima se mantienen en pie  los restos de una antigua ciudadela, que antes fue la propia urbe y desde la que se puede contemplar unas vistas espléndidas de la ciudad medieval, las dunas, los acantilados  y el desierto.

Junto con la ciudadela, recomiendo visitar el Museo Etnográfico, toda vez en él se encuentra reproducida una casa tradicional de Mut. Asimismo cerca del centro del oasis, sobresale un cementerio islámico y, en los alrededores, hay  fuentes de agua caliente sulfurada y tres famosos pozos.

Saliendo de la ciudad, en dirección al noroeste y a unos 37  kilómetros de Mut, se alza la antigua ciudad medieval de Al-Kasr, que en pirmer lugar fue un asentamiento romano y más tarde se transformó en la capital medieval de Dakhla.

Al-Kasr conserva intacta la mayoría de su arquitectura tradicional y el ambiente medieval que se respira en ella se acentúa en los estrechos callejones de paredes de lodo, que fueron construidos de esta modo para que los habitantes de Al-Kasr pudieran protegerse del sol y de las clásicas tormentas de viento del desierto.

Muchas de las casas y edificios están decorados con preciosos dinteles de madera tallados con fragmentos de El Corán, además de indicar el nombre del arquitecto y del propietario, y la feha de construcción (la más antigua nos remite al año 924 después de Cristo).

Finalmente, a tres kilómetros de Al-Kasr, se hallan las Tumbas de Muzawaka. Algunas de las sepulturas, excavadas en torno a una colina, están repletas de momias que se pueden observar  a través de los orificios.