Dakar, turismo en la capital de Senegal

Parece increíble que Dakar, la capital de Senegal, fuera hasta hace unos siglos un pequeño pueblo de pescadores. Cuando uno llega aquí, si no fuera por sus habitantes y por el tráfico caótico de algunas de sus calles, nadie pensaría que estamos en el corazón de África. Más conocida por el mítico rally, hoy queremos nosotros llevaros hasta otros puntos no tan célebres, pero que merecen la pena visitarse.

Dakar es una ciudad moderna, de nuevos edificios y rascacielos, pero que no ha dejado atrás la impronta de su pasado colonial. Un paseo por la misma nos llevará por lugares muy concurridos, como el Plateau o la Plaza de la Independencia, rincones en donde predomina el ambiente de empresas, bancos y oficinas.

Más turística y encantadora es la Medina de Dakar. Quizás no se parezca a las grandes medinas de otras ciudades africanas, como Marrakech, Casablanca o El Cairo, pero sin duda nos da una idea del ambiente popular y tradicional que se respira aquí. En sus inmediaciones veréis el Ayuntamiento de Dakar o el Palacio de la República de Senegal, junto con la Gran Mezquita, posiblemente de las más hermosas que pueden verse en toda África.

En la Medina bullen los grandes mercados de Dakar, como el de Kermel. Aunque posiblemente el mejor mercado de la ciudad se halla en la parte moderna, el de Sandaga. Allí encontraréis productos tradicionales, especialmente de alimentación.

La vida y el ambiente de Dakar se derrama a borbotones en la zona del puerto. A todas horas es un hervidero de turistas y lugareños. Unos vienen a disfrutar de la animación, y otros a trabajar, cargando y descargando mercancías. Os recomiendo la descarga de pescado a la caída de la tarde en la zona de Gueule Tapee. Los restaurantes de pescado fresco y mariscos de la zona son los mejores de la ciudad, aunque tal vez también los más caros. Sin embargo, daros el capricho de una cena romántica, y ya me diréis.

Una excursión interesante en los alrededores de Dakar es la visita al Zoológico de Hann, situado a unos seis kilómetros de la ciudad. Cuenta con más de trescientas especies de flores y plantas, especialmente africanas, y un centenar de animales.

Sorprende demasiado Dakar al turista, ya que uno espera una ciudad menos moderna. El contraste de sus altos edificios y los barrios de casas residuales del centro es otro de sus intensos atractivos.

Foto Vía Beatiful Mosques