San Luis, la Venecia africana

San Luis, una isla con una posició estratégica en la desembocadura del río Senegal, fue fundada en 1659 por los franceses como base para el comercio de esclavos y de la goma arábiga. Situada entre Senegal y la “Langue de Barbarie”, es una estrecha extensión de tierra que flota en el oceáno Atlántico, conectada al continente por el puente de acero de Faidherber, de 500 metros, que es una obra de arte en sí mismo.

El distrito de Sor fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000; se trata de un animado pueblo pesquero que conserva gran parte de la encantadora arquitectura colonial francesa, con balcones y galerías de hierro forjado que recuerdan a sus antiguos ocupantes.

En 1790, San Luis era un pueblo portuario dinámico y un importante centro comercial con una población creciente de varias decenas de miles de personas. La ciudad, punto de partida de la colonización francesa de Africa, estaba muy viva gracias a la población europea, africana y mulata. San Luis fue la capital de Senegal desde principios del siglo XIX hasta 1958, cuando Dakar la sustituyó.

Entre los lugares y monumentos para visitar en la isla, está el palacio del Gobernador, una fortaleza construida en el siglo XVIII en la plaza Faidherbe, la plaza de arena en la que se erigió una estatua en honor del gobernador Louis Faidherbe. También son interesantes el museo situado en el extremo sur de la isla, la gran catedral católica romana y las diversas mezquitas.

Asimismo, la ciudad africana conserva muchas casas típicas de la época colonial: con su fachada de cal, su doble tejado en barro, sus balcones de madera y sus barandales en hierro forjado.

Aunque el centro de la ciudad está concentrado en la isla de San Luis, la urbe se extiende también por el continente, con la parte norte ocupando una playa larga y rala que llega hasta la frontera con Mauritania y al cercano Parc des Oiseaux du Djoudj, famoso por sus aves salvajes.

Por último, junto a la isla Gorée, San Luis continúa siendo el destino colonial francés, más característico del Africa occidental. Un lugar para visitar, disfrutar y vivir.

Foto vía Le Sénégal