Cat, una isla hermosa y vírgen de las Bahamas

La isla Cat, que alberga el Monte Alvernia, el punto más alto de las Bahamas, situado a unos sorprendentes 63 metros sobre el nivel del mar, es la sexta isla más grande del archipiélago de las Bahamas. Se rumorea que fue bautizada así en honor a Arthur Catt, el famoso capitán de navío inglés, o debido a las hordas de gatos salvajes que los ingleses encontraron cuando llegaron a ella hacia el año 1600, según la versión que se escuche.

Se decía que los gatos eran los descendientes de aquellos que dejaron los colonos españoles en su búsqueda apresuraada del oro de Sudamérica. La isla Catt tiene aproximadamente unos 77 kilómetros de largo y una amplitud que va de 1,5 a 6 kilómetros. Está situada al sudeste de Eleuthera y al nordeste de la isla Larga.

El primer asentamiento permanente de la isla Cat fue construido por lealistas prósperos en 1783. La isla progresó gracias a la muchas plantaciones de algodón que establecieron en aquella época. Hoy en día, se encuentran ruinas cubiertas de vegetación de sus mansiones, además de los pueblos y artefactos de los esclavos en las cuevas de Arawak, entre flores tropicales, hierba y arena.

Una de estas plantaciones está situada en Port Howe, un pequeño y pintoresco pueblo que se cree que fue construido por el intrépido coronel Andrew Deveaux, quién recuperó Nassau de manos de los españoles en 1783.

Esta isla agreste en forma de bota es una de las más hermosas y fértiles de las Bahamas. Desde sus altos alcantilados se tiene una vista initerrumpida de los valles densamente boscosos y de los 97 kilómetros de playas desiertas de arena rosa y blanca.

Por último, los descendientes de muchos de los primeros colonos siguen viviendo en las mismas ciudades que sus antepasados. Un ejemplo de esto es Sidney Poitier, el actor internacionalmente aclamado, que pasó su infancia en Arthur’s Town, uno de los muchos asentamientos de la isla, y más adelante regresó para instalarse definitivamente allí.

Foto vía Paisajes Perfectos