Bobo-Dioulasso, una joya de Burkina Fasso

Bobo-Dioulasso

En la parte más verde y húmeda de Burkina Fasso (Africa) se levanta esta ciudad, capital económica y financiera. Lugar de armonía entre tradición y modernidad, en  Bobo-Dioulasso se unen barrios tortuosos y modernas avenidas de cemento. En primer lugar, hay que visitar la catedral de la ciudad y la mezquita de Hamdalaye.

También sobresale la mezquita de Diulassoba, construida en 1880 por el rey Sidiki Sanon, se encuadra en el estilo sudanés, que se caracteriza por utilizar el barro sus construcciones. Luego, se puede visitar por el barrio Kibidwe. Es el antiguo Bobo-Dioulasso. Se extiende alrededor de esta última mezquita, con sus callejuelas y barrios artesanales recorridos por el riachuelo We, verdadero pulmón urbano. Aquí se encuentra la Sya, la casa de los ancestros, considerada el edificio más antiguo de la localidad.

Después, se puede acudir al mercado de la ciudad que se ubica en el centro urbano, donde se encuentran tanto objetos de artesanía como mercancías de uso cotidiano. En este lugar, es imposible irse sin comprar nada; la tentación es muy grande.

También hay que acudir a los alrededores de la ciudad para conocer el modo de vida auténtico de los nativos bobo. Las casas de estos poblados se caracterizan por tener planta circular y estar hechas de barro y cubiertas con techos de paja. Algunos de los lugares más interesantes son:

  • Dafra, a tan solo ocho kilómetros. Es un lugar sagrado donde un pequeño río recorre un paisaje maravilloso en el que la erosión ha ido formando figuras caprichosas. Numerosas personas acuden aquí para pedir a los espíritus fecundidad.
  • Safari, a siete kilómetros. En cuyas proximidades se puede ver una “ciudad encantada” de rocas trabajadas por los fenómenos atmosféricos.
  • Koro, a catorce kilómetros. Es una aldea típica cuyas casas forman una pieza con las piedras graníticas sobre las que se asientan.

Foto vía DS World Land’s