El Monasterio de Taktsang, una preciosidad de Bután

El Monasterio de Taktsang

El Monasterio Taktsang, conocido como el “Nido del Tigre”, se encuentra situado  en Paro (Bután). Está encaramado a unos 3.000 metros por encima del nivel del mar, al borde de un precipicio en las estribaciones del Himalaya.

Unas paredes sencillas y pintadas de blanco sostienen los tejados planos tradicionales y las ventanas talladas con elegancia de este monasterio budista del siglo XVI, construido en el lugar en el que se supone que el budismo apareció por primera vez en Bután.

Según cuenta la leyenda, en el siglo VII el gurú Rinpoche o Padmasambhava, conocido como el “segundo Buda” y al que se le atribuye la propagación del budismo en Bután y en el Tibet, aterrizó en el lugar a lomos de uan trigresa voladora.

Durante tres meses, el gurú estuvo meditando en una cueva. Se cree que tenía poderes milagrosos y que la tigresa era, en realidad, su consorte, Yeshe Tsogyal, a la que había transformado  (de ahí el nombre de Taktsang, el “Nido del Tigre”. En 1692, en este lugar, se construyó el monasterio para conmemorar su visita.

Como el edificio está situado en lo alto de un solitario sendero de montaña, a Taktsang solo se puede llegar tras una marcha de dos horas o en mula. El sendero va subiendo por el valle con una serie de escaleras de piedra excavadas toscamente y luego cruza un puente desde el que se ve una cascada antes de realizar la última ascensión escarpada.

Después de que se construyera, el Monasterio  de Taktsang permaneció intacto en su tranquilo cúmulo de nubes durante más de 300 años. Sin embargo, en 1998, el monasterio se quemó prácticamente entero en un pavoroso incendio.

Tardaron casi siete años en reconstruir la estructura, y como referencia utilizaron antiguos dibujos y fotografías. El nuevo edificio, financiado por el Gobierno de Bután, es el trinfo de una ardua restauración.

Foto vía Tu Blog de Viajes