El templo de Karnak, el paradigma del Antiguo Egipto

Egipto es uno de los países más visitados del mundo. Año tras año, atrae a miles y miles de turistas llegados de todos los rincones del planeta. El esplendor del Antiguo Egipto sigue cautivando al ser humano del siglo XXI. Egipto merece ser visitado y conocido. Un lugar único. 

Uno de los sitios más visitados es  el templo de Karnak, ubicado en Luxor, la antigua Tebas. Río abajo se levanta el gigantesco complejo de templos de Karnak, donde los faraones compitieron durante más de 1.500 años por atraer la atención de los dioses a través de proezas arquitectónicas a cual más grandioso.

,Karnak es un fabuloso complejo de santuarios, pabellones, pilones y obeliscos, dedicado a los dioses tebanos y al mayor esplendor de los faraones de Egipto. Se trata de un sitio que impresiona, maravilla, cautiva y llega al corazón.

Todo en el templo de Karnak está erigido a tamaño gigante: el conjunto mide casi 1,5 kilómetros de largo por 800 metros de ancho y en el cabrían unas 10 catedrales, en tanto que el primer pilón duplica en tamaño al del templo de Luxor.

Construido, ampliado, desmantelado, restaurado y decorado a lo largo de casi 1.500 años, Karnak fue el principal centro de culto del Antiguo  Egipto durante el período de esplendor del poder tebano y fue llamado Ipet-isut (“el lugar más perfecto”).

En el centro de Karnak se levanta el impresionante conjunto del templo de Amón que incluye el gran templo del dios y un amplio lago sagrado. Fue el principal centro de adoración de la tríada tebana (Amón, Mut y Jonsu) y contiene la conocida e impresionate sala hipóstila, un espectacular bosque de columnas papiriformes gigantes. Pasear entre ellas es un experiencia que nunca se olvida.

Al sur del templo se encuentra el recinto de Mut, que antaño estuvo unido al templo principal por una avenida de esfinges con cabeza de carnero, y al norte, el recinto del templo de Monut, en honor del dios tebano de la guerra.

Si bien  el santuario original del gran templo se erigió durante el Imperio Medio, coincidiendo con el comienzo del dominio de los faraones tebanos, el resto de los templos, pilones, patios, columnas y relieves fue obra de los soberanos el Imperio Nuevo y sus sucesores.

Foto vía En La Maleta