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Medinat Habu, una joya del Antiguo Egipto

Ago 7, 2012

A pesar de ser el segundo complejo de templos en tamaño tras Karnark, el formidable Medinat Habu es uno de los más subestimados de la orilla occidental de Luxor (Egipto). Con las montañas tebanas al fondo y el pueblo adormecido de Kom Loah, a sus pies, resulta ideal para pasar unas horas agradables durante nuestro viaje por el país de los faraones.

Medinat Habu fue uno de los primeros sitios de Tebas que estuvo asociado estrechamente con el dios local Amón. Si bien Medinat Habu debe su fama al magnífico templo funerario erigido por Ramsés III, Hatshepsut y Tutmosis III también construyeron algunos edificios en él y soberanos posteriores añadieron otros nuevos o lo transformaron hasta la etapa tolemaica.

Cuando Medinat Habu alcanzó su mayor esplendor, contaba con  templos, almacenes, talleres, edificios administrativos y alojamiento para los funcionarios y los sacerdotes. Se erigió en  el  centro de la vida económica de  Tebas durante varios siglos y aún estaba habitado en el siglo IX, cuando se supone que una tremenda plaga diezmó duramente la población.

El templo de Amón original, erigido por Hatshesut y Tutmosis III, quedó  eclipsado por el impresionante templo funerario de Ramsés III. Este faraón egipcio se inspiró en el Ramseseum de su ilustre antepasado Ramsés II para construir su santuario. Asimismo, el templo del faraón y el templete de Amón están dentro de las sólidas murallas del complejo.

El primer pilón, bien conservado actulamente, forma la fachada del templo en sí. Ramsés III aparece retratado en sus relieves como vencedor en varias guerras de la época. Los relieves del segundo pilón representan a Ramsés III enseñando prisioneros de guerra al dios Amón y su esposa Mut, la diosa buitre.

Finalmente, en el interior del recinto se encuentran las capillas de Amenirdis I, Shepenupet II y Nitocris I, quienes recibicieron el título de Divinas Adoratrices de Amón durante la dinastía XXV.

Foto vía Absolut Egipto