La Costa Azul, verano sofisticado

La primigenia Costa Azul estuvo ocupada por los ligures desde el primer milenio a.C. siendo más tarde colonizada (año 600 a.C.) por los griegos de Asia Menor asentándose en ciudades como Niza, Marsella, Antibes, Saint-Tropez y las Hyères. Más tarde, los romanos se instalaron dando el nombre de la Provenza a esta zona de Francia.

Ya en el siglo XIX, turistas adinerados de Francia, Inglaterra, América y Rusia invadieron sus costas escapando de los crudos inviernos del norte. Célebres artistas y escritores pasaban allí sus vacaciones, lo que hizo que el caché de la zona aumentara.

La Costa Azul, también conocida como la Riviera Francesa, es un enorme tramo de aguas templadas y azules siendo aún en la actualidad, una de las elecciones de los adinerados para pasar sus vacaciones en lujosos yates.

Esta se extiende desde Toulon hasta la frontera con Italia y su luz inspiraría a grandes pintores como Renoir, Picasso, Matisse y Chagal.

Ciudades como Niza, Cannes y Saint-Tropez son famosas por sus puertos, restaurantes y por tener una vida nocturna muy agitada; de igual forma sus playas y museos son otro de los reclamos para el turismo.

La Costa Azul esconde una gran joya, el principado de Mónaco, el segundo país más pequeño del mundo, pero bueno, ese será otro viaje a tratar.

De lo que no hay duda es, que la Costa Azul es un destino lujoso y muy atractivo para el turista, que podrá disfrutar de uno de los lugares más bonitos de toda Francia.