Saltar al contenido

Alenquer, una sorpresa portuguesa

Feb 10, 2014

Alenquer

Alenquer, perteneciente al distrito de Lisboa, es la capital del municipio del mismo nombre. Se encuentra en la orilla derecha del arroyo de Alenquer,  a unos 45  kilómetros al noroeste de la capital de Portugal. Se trata de un bello lugar cercano a Lisboa.

En la Vila Alta, dominada por las hoy en día ruinas del castillo, se distribuyen, con el aderezo de los parques y huertas poblados de nísperos, naranjos, olivos y palmeras, los principales monumentos de Alenquer.

Entre ellos hay que destacar,  en lo alto de una colina que rivaliza con la de la fortaleza, la magna presencia del convento de Sao Francisco, erigido por doña Sancha en el año 1222.

Primera casa de la orden en Portugal, ocupa el espacio sobre el que se levantaba  el palacio de Sancho I. De la Edad Medida perduran la portada gótica de la iglesia y el claustro manuelino, convertido en un precioso  tendedero de ropa. En el interior del templo hay que fijarse en una pintura de la Virgen con el Niño y la pila bautismal, ambas del siglo XVI.

Por otro lado, la iglesia de Sao Pedro alberga el mausoleo renacentista de Damiao de Gois, construido según las directrices dadas todavía  en vida, por el previsor erudito: de ahí la fecha de 1560 que aparece inscrita. Corona el conjunto un magnífico  busto del escritor.

También al siglo XVI, época de mayor auge para Alenquer, pertenece el templo da Misericordia. En él destacan dos notables piezas en mármol: el púlpito y un altar marienista. Los azulejos que cubren las paredes reproducen, en blanco y azul, un tablero de ajedrez.

En la Praca Luis de Camoes está el ayuntamiento, que pasa por ser uno de los mejores de Portugal. Hacia el castillo se halla el modesto Museo Hipólito Cabarco que se dedica  a este arqueólogo e investigador local.

Finalmente, en la parte baja de la población, el río divide el caserío, dominado por una antigua fábrica textil; en la margen contraria a la del castillo se estira, al igual que en Sevilla, el barrio de Triana. Un segundo museo, el Joao Mario exhibe una colección de pintura y escultura.