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La República Checa, una joya centroeuropea

Ago 21, 2011

Cuando se habla de la República Checa, todos citan a Praga, su bella capital. Sin duda, la visita a Praga es cita ineludible si se viaja a esta país, pero no es el único aliciente de la República Checa. Destacan otra ciudades como Brno, Karlovy Vay, Pilsen y Marienbad, junto a su paisajes de media montaña como los Montes Gigantes.

La República Checa pertenece a la Unión Europea  lo que facilita muchísimo el turismo. Se divide en dos grandes partes: Bohemia, en la zona occidental, y Moravia, en parte oriental.

Ciudades:

Praga es una de las ciudades más bonitas del mundo y uno de los primeros destinos turísticos de Europa. Se la conoce como la “ciudad de los cien mil tejados”. Gracias a sus torres y a sus esculturas góticas, el puente Carlos es uno de los más originales de Europa.

En el “barrio pequeño”, la plaza Malostranske abre la puerta a otro barrio, el Hradcany: palacio, castilla real y la catedral de San Vito. Tras atravesar el puente de San Carlos se llega a la plaza de la Ciudad Vieja y a la plaza Wenceslao. Además, hay que visitar el barrio judío y los museos de Praga.

Brno merece una visita para ver la fortaleza de Spilberk y su antigua catedral de San Pedro. En Pilsen, hay que contemplar el ayuntamiento y su Museo de la Cerveza. En Karkovy Vary sobresale su castillo; y, por último en Marienhad se disfruta con los palacios rococós, los parques y las fuentes.

Monumentos:

En Cesky Krumlov podemos ver su castillo renancentista y sus casas medievales. En Karlstejn destaca la gran torre del castillo del siglo XIV. Otros monumentos para no perderse son: las casas góticas y barrocas de Cheb; la bóveda de la catedral de Santa Bárbara y el palacio real de Kutna Hora; la columna de la Santísima Trinidad en Olomuc; y el Monumento de la Paz en Austerlitz.

Paisajes:

LosMontes Gigantes invitan al senderismo en verano y al esquí alpino en invierno. También hay que acudir a los acantilados de Prachov que muestran formas increíbles. Asimismo, destaca la Reserva de Soos, de donde emana gas carbónico procedente de su antigua actividad volcánica.

Qué comprar:

En Bohemia es casi imposible no comprar cualquier objeto de cristal. Además, en la República Checa, podemos adquirir juguetes de madera, marionetas, cerámica y unas de las cervezas más famosas del mundo en Pilsen.

Foto vía  Viajes diarios