Band-e Amir, una maravilla de Afganistán

Los visitantes que viajan a Afganistán quedan impresionados por la belleza natural y áspera del país. El plato fuerte de este paisaje, en medio del Hazarajat en las Montañas Hindu Kush centrales, son los legendarios lagos de Band-e Amir. En el 2009, fue reconocido  a nivel internacional como el primer nacional de Afganistán, si bien el gobierno afgano lo había hecho en 1973.

Aquí encontrarás seis lagos sorprendentemente azules, en medio de 3.000 metros de paredes rocosas de color magenta y gris, creando un constrate precioso e inolvidable. El azul intenso de los lagos se debe a la combinación de la pureza de las aguas y su alto contenido en cal.

Band-e Amir se encuentra  75 kilómetros de Bamiyan desde se puede llegar a la zona de los lagos en un 4×4. Las mejores épocas para viajar hasta aquí es en primavera y otoño, si bien hay que comprobar que la zona es segura toda vez que suele ser una tierra de conflictos bélicos.

Los lagos del valle Band-e Amir están considerados una de las maravillas naturales del país. Los lagos se crean por el flujo de agua en una sucesión de terrazas naturales de travertino creadas por la sedimentación del carbonato de calcio, fluyendo desde el lago superior hacia los inferiores. Las impresionantes aguas cristalinas son un impacto para los sentidos en medio de un paisaje desértico, árido y rocoso.

Aunque no hay vegetación, alberga gran variedad de especies animales. Alrededor y en el interior del lago se encuentran lobos, zorros, liebres, muflones y cabras marjor, además de grandes peces amarillos, llamados aquí chush. También se pueden ver en la zona mulas y burros, utilizados por los lugareños como medio de transporte.

Por lo tanto, estamos ante un lugar único en el mundo, pero que debe abrirse al turismo internacional. La complicada situación de Afganistán ha impedido que este bello paraje sea visitado por muchos turistas. Quien tenga la suerte de ir allí, volverá encantado con su belleza.

Foto vía Eva Rodríguez Braña