Lugares nostálgicos en Buenos Aires

Un paseo por los lugares más evocadores de la ciudad argentina nos transporta al Buenos Aires  de principios del siglo XX, en le que siempre está presente el tango. Esta música tan popular y auténticas de Argentina irrumpe por todas partes. Se puede escuchar en los taxis, cafés y en varios clubes situados en San Telmo.

1º. San Telmo:

Este antiguo barrio portuario, después de sucesivas transformaciones, se ha convertido en el mayor centro de tiendas de antigüedades de Buenos Aires. Todos los domingos en la Plaza de Dorrego se reúnen más de 140 puestos que ofrecen sus mejores piezas de colección. Además, hay multitud de clubes donde los bailarines profesionales y músicos ofrecen a los turistas variedades del auténtico tango.

2º. Caminito-La Boca:

El barrio de La Boca es famoso por sus casas de planchas de zinc pintadas en colores vivos. Un de sus calles, Caminito, la decoró el pintor Benito Quintela con murales y esculturas. Hoy en día la calle es un mercadillo al aire libre donde exponen sus obras los artistas locales.

3º. El Viejo Almacén:

Es uno de los locales de tango más conocidos de la ciudad. El edificio, construido en 1780 como almacén de ultramar, ha tenido varios destinos. Entre ellos fue el Hospital Británico, bodega y restaurante. En 1968 lo adquirió Edmundo Rivero, destacado cantante de tangos, que transformó el local  y lo convirtió en una de las más famosas tanguerías.

4º. Barco Uruguay:

El buque museo “Corbeta A.R.A. Uruguay”, declarado Monumento Nacional en 1967, tiene una larga historia por haber realizado hechos singulares y heróicos. Entre ellos destaca su participación en las luchas civiles argentinas y el rescate de la expedición al Polo Sur de Otto Nordenskjold. La nave conserva todos los equipos originales, mobiliario, instrumental y objetos de sus viajes.

5º. Tango Mío:

 Es una de las mejores tanguerías de Buenos Aires. Aquí se puede disfrutar de la auténtica noche porteña. Ofrece un gran ambiente, pese a su clara vocación turística. La música y la actuación de bailarines de tango amenizan la suculenta cena.

Foto vía Viajar a América