Saltar al contenido

Ostende, una maravilla belga

Abr 19, 2012

Ostende es una ciudad turística y cosmopolita  de la provincia del  Flandes Occidental, situada aproximadamente en el centro de la costa  de Bélgica. Los ingleses la conocen como “la ciudad más británica”. Además, es una importante estación balnearia y termal de Bélgica.

Comenzamos la visita en el Albert I Promenade. Este largo paseo cerca del mar, que transcurre por el dique construido después de la Segunda Guerra Mundial, es en todas las estaciones el centro de la vida ciudadana, situándose a lo largo de él los pirncipales hoteles y los edificios más importantes, frente al a estupenda playa.

El centro es el Kursaal, reconstruido por el arquitecto Steynes en 1950 y adornado en su interior por frescos de Delvaux, se reabrió en 2005 totalmente renovado y convertido en Centro de Congresos con vistas al mar y restaurantes.

Más adelante, se encuentran el chalet Royal, reconstruido en 1956; el monumento ecuestre del rey Leopoldo II; y el Instituto Termal, de 1933, con aguas termales alcalinas, clorobicarbonatadas y litio-sódicas.

Luego, acudiremos al Enshorhuis, la casa natal de James Ensor que se reconstruyó hasta en los menores detalles, con muebles de la época y recuerdos de este famoso pintor. También hay que visitar el Nordzeeaquarium. El museo está dedicado al mar del Norte.

Un poco más hacia el sur, está la gran iglesia neogótica de los Santos Pedro y Pablo, construida en 1907, donde se encuentra la tumba de mármol de Luisa María, primera reina de los belgas, que murió en Ostende en 1850.

En el puerto turístico se halla el Zelischip Mercator, un velero que se utilizó como nave escuela y para misiones científicas hasta 1960. Hoy en día es un museo. Un poco más lejos está el barco pesquero 0-129 Amandin.

La visita a Ostende se puede completar acudiendo  a los siguientes museos: El Musseum voor Schone Kunsten (Museo de Bellas Artes), el Oostends Historich Museum De Plate (historia local), el Museum voor Moderne Religieuze Kunst (museo de arte religioso) y el Museum voor Moderne Kunst  (dedicado al arte contemporáneo en Bélgica).

Foto vía Viaje a Bélgica