Aumenta el turismo en Eslovaquia, un destino al alza en Europa

Eslovaquia

Eslovaquia ha experimentado en el 2013  su año más triunfal en el turismo en los últimos cinco años, cuantificándose en 4.049.000 los turistas que visitan este país centroeuropeo, que es un 7,3 %  más que en el ejercicio de 2012. Desde el año anterior a la crisis, 2008, el número de visitantes a Eslovaquia no había rebasado los cuatro millones. Por otro lado, los turistas también se quedan en Eslovaquia durante más tiempo, concretamente,  2,5 días en promedio en 2013.

El número de visitantes extranjeros subió en más de 142.000, o en un 9,3%, hasta llegar a los 1,67 millones. Los turistas checos son tradicionalmente el grupo más numeroso, con casi 492.713. Por detrás, se sitúan los turistas de Polonia (167.751), Alemania (153.814), Ucrania (79.988), Austria (73.862), Hungría, Rusia, Italia y Gran Bretaña.

Los turistas locales continúan siendo de gran relevancia para el sector turístico de Eslovaquia, pues  los eslovacos representan casi el 60%  la clientela. En 2013 un total de 2.379.000 eslovacos pasó sus vacaciones en Eslovaquia, lo que supone un aumento anual del 5,9 por ciento.

Eslovaquia es un país soberano miembro de la Unión Europea  desde el año 2004. Esta nación cuenta  varias características que la hacen un país bastante atractivo desde el punto de vista turística. Posee varios centros de deportes de invierno, ciudades históricas, majestuosos castillos, únicas iglesias de madera, parques nacionales y otras riquezas y paisajes naturales a lo largo de toda su geografía.

Aproximadamente el 40% de Eslovaquia está cubierto por bosques. Los bosques de Eslovaquia presentan una rica fauna, que incluye osos pardos, lobos, linces, zorros, jabalíes salvajes, conejos, ardillas, turones, castores y ratas almizcleras. En las zonas montañosas se pueden ver  gamuzas y marmotas alpinas.  También cuenta con varios parques nacionales.

Una de los principales iconos de Eslovaquia son los Montes Tatras,  la zona más elevada de los Cárpatos. Allí se pueden ver  interesantes especies autóctonas de fauna y flora, así como ofrecer numerosas opciones para la práctica del esquí, caminatas por la montaña y escalada en roca. También se practica  la navegación en kayaks y canoas en los ríos y arroyos de Eslovaquia.

Por último, no hay que olvidar a la gastronomía de Eslovaquia, una de la más antiguas del continente europeo y que sorprenderá al turista que viaje por primera vez a esta nación centroeuropeo.