Las Montañas del Atlas

Marrakech sobresale como  una de las ciudades más bellas y visitadas de Marruecos.  Se encuentra al sur del país, al pie del Atlas. Más alla de Marrakech se hallan las montañas del Atlas y el desierto de lo que los franceses llamaban el Grand Sud (el Profundo Sur). Hoy en día, es accesible en autobús o alquilando un coche, siempre que uno se ciña a las principales rutas asfaltadas.

Unos 50 kilómetros más allá de Marrakech, la carretera sube a través de los bosques de robles verdes hacia los picos del Atlas. Estas son las montañas más grandes de Africa del Norte, pues se elevan unos 3.900 metros.

El pueblo de Telouet, 20 kilómetros al este de la carretera, merece una visita. La carretera sube serpenteando por el Paso Tiz n’Ticka, a 2.275 metros, el más alto de Marruecos y asilado por la nieve en invierno, para después descender  a un paisaje estéril y rocoso.

Quazazarte, a 144 kilómetros de Marrakech, fue una vez un fuerte fronterizo esencial al filo del mayor desierto del mundo. En la actualidad, hay diversos hoteles e incluso un campo de golf, gracias al río Dra. En el recorrido de este río se han creado oasis verdes intensamente cultivado  con pueblos construidos de barro, rodeados de palmeras, como si fuera una miniatura del valle del Nilo.  La carretera sigue al río, y merece la pena detenerse en el pueblo de Agdz para admirar las alfombras por las cuales es popular.

Zagora, a 168 kilómetros al suereste de Quazazarte, es bastante soso con el paisaje circundante, pero útil como base de exploración del desierto y en especial para alquilar camellos. Si puedes montar cómodamente en estas extrañas bestias que dan sacudidas, podrás participar en expediciones organizadas por el desierto de hasta una semana de duración, con guías y tiendas de campaña.

Se  duerme en tiendas de campaña y se puede ver como las estrellas de manera asombrosa se elevan en el desierto, que se extiende al sur y al este en miles de kilómetros vacíos.  Toda una aventura.

Foto vía TIF Fotos