Los Cabos, la hermosura mexicana

Los dos pueblos situados en la punta de la escarpada Baja Península son llamados Los Cabos, aunque no podrían ser más distintos entre sí. San José del Cabo y Cablo San Lucas no sólo están separados por 30 kilómetros, sino también por su actitud y personalidad. Cabo San Lucas está más centrado en los deportes y las fiestas,  en tanto que San José del Cabo continúa siendo un pequeño y tranquilo pueblo mexicano.

San José del Cabo ofrece lo mejor del México tradicional: bellas calles rodeadas de árboles, pequeños cafés, lugareños sonrientes y un ritmo de vida sosegado. Tiene un bello ayuntamiento de cuento de hadas en el centro, con murales de la antigua Baja Península decorando sus pasillos y su patio de dos pisos.

Mientras uno pasea por las calles de San José del Cabo, se podrá disfrutar de exposiciones de arte y conciertos en directo de bandas tradicionales mexicanas en la plaza embaldosada. Además, existen interesantes viejos edificios coloniales.

Cabo San Lucas se ha convertido en la sede de algunos de los mejores hoteles del mundo. Las playas resultan magníficas, con diversos tonos rosa, amarillo y naranja cuando se pone el sol. También es un lugar en el que los amantes de la naturaleza pueden ver tortugas poniendo sus huevos, hacer excursione por el estuario, observar aves o sencillamente recoger conchas en las playas.

Este bellísimo paisaje, una mezcla de desierto virgen, playas de arena blanca y extraordinarias formaciones rocosas, como la famosa“El Arco”, en la punta del Fin de la Tierra (el monumento natural más destacado de la zona, situado donde el oceáno Pacífico se encuentra con el mar de Cortez).

Por último, entre San José del Cabo y Cabo San Lucas hay más de veinte playas para explorar, como playa Palmilla; bahía Santa María, con su cueva protegida y reserva marina; playa Chileno, ideal para el submarinismo; y la playa del Amor, accesible sólo desde el mar, cerca de “El Arco”.

Foto vía Paseos por el mundo y algo más