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El centro de Buenos Aires

Mar 27, 2012

La mejor manera para conocer a fondo y disfrutar de la gran animación y bullicio del centro de Buenos Aires, capital de Argentina, es caminar por sus calles y plazas. Aquí hay la mayor concentración de hoteles y churrasquerías. Al atardecer, tras el cierre de las oficinas y locales comerciales, aminora su gran actividad y da paso a una pausada y agradable tranquilidad.

1º. Teatro Colón:

El edificio ocupa una manzana en la Plaza Levante, y desde hace tres generaciones, la temporada lírica del Colón reúne a la “creme” de la sociedad porteña. Es una visita obligada tanto para los amantes de la música como para aquellos que no tienen interés en la ópera, conciertos o ballet.

2º. Obelisco:

En el centro del cruce de las avenidas del 9 de Julio, Corrientes y Diagonal Nort se erige el Obelisco, obra del arquitecto Alberto Prebisch, que conmemora el cuarto centenario de la primera fundación de la ciudad.

3º. Lavalle:

El recorrido continúa por la animada y peatonal calle Lavalle hasta llegar a la plaza del mismo nombre. Es un remanso de paz dentro de la actividad de la capital. Una de sus atracciones principal son los libreros.

4º. Plaza de Mayo:

Es el centro vivo de Buenos Aires. Las palmeras, los jardines con flores y un monumento central adornan esta bella plaza enraizada con la historia del país. Desde su fundación en 1560, los más importantes acontecimientos se han desarrollado en ella.

5º. Casa Rosada:

Se trata de la sede de la Casa del Gobierno. El edificio se construyó en 1894 sobre los cimientos del primitivo fuerte y Casa de Virreyes. Es interesante asistir al cambio de guardia de los Granaderos.

6º. Parque Colón:

Detrás de la Casa Rosada, y en el centro del parque, se halla el Monumento a Cristóbal Colón, obra del florentino Arnaldo Zocchi, realizado en mármol de Carrara.

7º. Torre de los Ingleses:

Está situada al otro lado de la Avenida del Libertador. Es uno de los lugares más altos de la ciudad. Realizada por Ambrose Poynter, fue donada por la comunidad británica en el año 1916 con motivo de la celebración del centenario.