La isla Rottnest, un precioso rincón australiano

La isla Rottnest está situada en el oceáno Indico, a 19 kilómetros al oeste de Fremantle, en la costa sudoeste de Australia, cerca de Perth. Para llegar la mejor opción es tomar un ferry de alta velocidad o volar desde Perth. Además, en la isla no se permiten los coches particulares, por lo que es mejor recorrerla en bicicleta. De hecho, se puede visitar entera en unas tres horas.

La isla Rottnest es famosa por su espléndida oferta de buceo y submarinismo, y es un lugar perfecto para tomarse un período de descanso. En definitiva, un bello rincón australiano que te dejará un recuerdo imborrable.

La isla fue descubierta en 1696 por un explorador holandés llamado Willem de Vlamingh. Este creyó que los quokkas (pequeños marsupiales indígenas) que veía eran ratas, y por eso bautizó al lugar con ese nombre.

Durante el siglo XIX, la isla se convirtió en una dura colonia penal para nativos australianos, pero, hoy en día, su arquitectura colonial, sus fabulosas playas y su clima mediterráneo lo han convertido en un destino muy popular entre los australianos del oeste.

La isla tiene una longitud de 11 kilómetros y un máximo de 4,5 kilómetros de amplitud, con un asentamiento en la bahía de Thompson, en la parte este. Hay calas preciosas con pequeñas playas de agua cristalinas y brilantes con arrecifes frente a la costa mucho mejores que los que se encuentran en el continente.

Asimismo, las actividades acuáticas, como la navegación en kayak o los barcos automáticos con suelos de cristal, atraen a más de 500.000 visitantes cada año a la isla Rottnest. En la isla puedes visitr el museo Rottnest o viajar en el singular e histórico tren Oliver Hill.

Por último, en ella hay muchos lugares en los que comer o tomar algo, y una gran variedad de alojamientos, pero asegúrate de reservar alguno con antelación si acudes durante la época de vacaciones escolares.

Foto vía Nada como Australia