Las iglesias de Lalibela

Las iglesias talladas en la roca de Lalibela son un maravilloso conjunto de iglesias rupestres excavadas sobre la roca basáltica rojiza de las colinas de Lalibela, ciudad monástica del norte de Etiopía. Se trata del equivalente etíope a la Petra de Jordania. Fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1978.

Situado a 2.630 metros de altura, este asentamiento monástico de Lalibela es un lugar desierto y aislado, y un centro de peregrinación para los muchos visitantes que recibe cada año. Son el mayor atractivo de Etiopía.

Lalibela produce la impresión de haber aterrizado en un reino de hace siglos. Sus once iglesias monolíticas fueron construidas en el siglo XIII durante el reinado Gebra Maskal Lalibela dentro de la dinastía Zagüe.

Ubicadas en el corazón de Etiopía, cerca de un pueblo tradicional de viviendas circulares, las iglesias de Lalibela están talladas directamente en el terreno rocoso, por lo que sus tejados están a nivel del suelo. Según la leyenda, estas iglesias fueron construidas con la ayuda de los ángeles.

Hay que contemplarlas con profundidad para comprobar la proeza lograda ya que algunas están practicamente escondidas en zanjas profundas, mientras que otras se hallan en cuevas excavadas de la roca.  Un complejo laberinto de túneles y estrechos pasadizos llenos de criptas, grutas y galerías las conecta a todas.

Lalibela ahora es un simple pueblo, atrás quedan sus prósperos años medievales. Las iglesias se han mantenido vivas merced a generaciones de sacerdotes que conservan sus tesoros, sus cruces ornamentadas y sus Biblias y manuscritos ilustrados. La más importante es la iglesia de Beta Girorgios (La casa de San Jorge).

Los mejores meses para visitar este magnífico lugar es durante los meses de septiembre, octubre y noviembre. Las iglesias de Lalibela cautivarán y enamorarán. Estamos ante uno de los lugares más fascinantes que uno puede ver en el planeta Tierra. Si se va a Etiopía, lo primero será viajar a Lalibela.  

Foto vía Temps D’Oci