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Siena, una maravilla italiana

Ene 20, 2012

Siena en la imagen clásica de la Toscana y una de las ciudades más bonitas de Italia. Al sur de Florencia, a tan sólo una hora en coche, está en el extremo norte de la Crete Senese, en un paisajes de suaves colinas redondeadas bañadas por una cálida luz dorada, con una geometría variable de brillantes campos de cereales salpicados de ranchos cubiertos de cipreses, pueblos medievales fortificados en las colinas y ruinas aisladas.

Gobernada por los etruscos, después por los romanos, más tarde controlada por la familia milanesa Visconti, después por los españoles y finalmente por Cosimo I de Medici, la historia de Siena ha sido turbulenta. Sin embargo, hoy en día, su atmósfera tranquila hace que sea un verdadero placer explorarla.

Siena está dominada por el Duomo (catedral) románico en la cima de la colina, y el centro histórico de la ciudad es un laberinto de pequeñas callejuelas. Las sombras cubren cada esquina, abriéndose de repente a plazas soleadas y antiguas iglesias.

Pero todo radia desde la enorme plaza en forma de vieira, la Piazza del Campo, en el centro de la ciudad. Se trata de una de las mejores plazas del mundo, dominada por el Palazzo Pubblico y la alta torre del Mangia. El conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y representa un milenio de las aspiraciones de Siena de independencia y (no siempre exitosa) democracia.

Dos veces al año, la Piazza del Campo, alberga el palio, una frenética carrera de caballos sin ensillar por las calles adoquinadas de los 17 distritos de la ciudad. La calma habitual se rompe por las procesiones rivales, cada una un caleidoscopio de coloridos trajes medievales, bandas chillonas poseídas por la implacable percusión y banderas ondeando sobre las cabezas de la multitud agolpada.

La excitación furiosa que rodea la rivalidad tribal de las carreras es auténticamente sienesa. Estas carreras se vienen celebrando ininterrumpidamente desde hace al menos 500 años, aunque están basadas en tradiciones aún más antiguas, y forman parte de la historia viva de Siena.

Foto vía Tuscany Charming