El parque nacional de Hakone, un encanto nipón

Hakone es un maravilloo  parque nacional montañoso situado al sur del monte Fuji, el monumento natural más reconocible de Japón. Hakone está salpicado de lagos y manantiales, santuarios y museos de arte, y es fácil acceder a él desde Tokio, por lo que es un lugar perfecto para visitar si quieres tomarte un respiso de la ciudad.

Hay que pagar entrada para entrar. Se puede visitar en un solo día, pero es mucho más divertido pasar al menos una noche en un ryokan (hotel) tradicional japonés de madera o en un hotel, y disfrutar relajándose en alguno de los muchos baños termales del parque.

Ferrocarriles, funiculares, teleféricos y autobuses permiten moverse por la zona. Hay incluso coloridos “barcos piratas” en los que se puede navegar por el lago Ashi, al oeste del parque. El lago, con vistas al monte Fuji al fondo, se formó hace 3.000 años, en la caldera volcánica del monte Hakone. La gente lleva siglos viniendo al lago para tomar baño reconstituyentes en los manantiales de agua caliente, el más famoso de los cuales está en Yumoto,  a la entrada del parque.

El museo al Aire Libre de Hakone está formado por siete hectáreas de jardines hermosamente diseñados, con vistas desde las montañas hasta el mar. Está lleno de esculturas, entre ellas algunas de Rodin y Giacometti, ademá de 26 piezas de Henry Moore. También hay un pabellón de Picasso y galerías que exponen obras de Joan Miró, Marc Chagall y Takeshi Hayashi.

Desde Sounzan, un teleférico te llevará hasta Owakudani, desde donde se pueden hacer excursiones por el valle en busca de los estanques de aguas termales en los que los turistas japoneses hierven huevos hasta que se ponen negros y se los comen con gran deleite.

Por último, en Hatajuku, los artesanos llevan más de 1.200 años perfeccionando el arte de la marquetería,  y se pueden visitar sus talleres en busca de una cajita perfecta o un puzzle para llevarse de recuerdo de este lugar encantador.

Foto vía Sobre Japón