Wat Phou, un bello lugar de Laos

En el sur de Laos, cerca de Champaska, el templo de Wat Phou es uno de los templos jemer más bellos fuera de Camboya, y se trata en realidad de una serie de templos y santuarios en ruinas construidos entre el siglo VI y el siglo XIII.

Aunque su reconstrucción está planificada (la Unesco ya ha iniciado excavaciones arqueológicas), casi no se ha hecho nada todavía, por lo que podrá pasear por el yacimiento disfrutando de su atmósfera en compañía de peregrinos, pero sin manadas de turistas que te molesten.  Además, hay que pagar entrada para acceder a ellos.

Wat Phou significa “monasterio de la montaña” en lao, y está evidentemente al pie de una montaña, la Lingaparavata.  Aunque se trata de un lugar budista theravada, hay también representados varios dioses hindúes en alguno de los relieves en arenisca. Toda una curiosidad.

El yacimiento en sí está organizado en tres niveles principales que ascienden por la colina y que están conectados por un largo paso elevado de piedra que va desde una derruida residencia real en la parte baja hasta unos escalone de piedra que se van haciendo más empinados  a medida que se sube.

A cada lado hay restos de pilares y pedestales de piedras, y criaturas míticas como las nagas (serpientes de agua). También hay pabellones en ruinas, estatuas jemer medio enterradas en la hierba y fantásticos dinteles con imágenes de Vishnu, Shiva y Kali, además de varias imágenes de Buda.

Asimismo, la escalera hasta el principal templo santuario está bordeada por plumerias, el árbol nacional de Laos y todo un icono, y el santuario está rodeado de magnícos mangos,. Sin duda, la vista desde aquí resulta extraordinaria.

Por último, en Wat Phou se celebra un festival anual, normalmente en febrero, en el que miles de peregrinos de Tailandia y Camboya, aparte de los Laos, pasan aquí casi una semana. Un evento digno de ver.

Foto vía Total Laos