Tromso, un icono noruego

Tromso es la capital del condado de Troms (Noruega). Se trata de un importante puerto de las rutas polares del norte de Noruega. La ciudad está situada sobre una pequeña isla entre el continente y la isla de Kvaloy. Destaca por su clima suave, su Universidad, su industria de elaboración del pescado y por ser un lugar ideal para observar el sol de medianoche entre el 21 de mayo y el 23 de julio.

Tromso es la ciudad de más de 50.000 habitantes más boreal del mundo. El centro de la ciudad lo marca la Domkirke, una gran catedral de madera con 750 asientos, que fue construida en 1861. Al sur, ha sido reconstruida por tercera vez la iglesia de Eleveroy, que fue erigida en 1803, trasladada en 1861 y de nuevo en 1965 para la construcción de la Universidad.

Polarmusset, el Museo Polar, está al noreste del centro, a orillas del estrecho de Tromsoysund. Ofrece una rica exposición sobre las exploraciones polares y en las islas Svalvard en los siglos XIX y XX. Otro museo interesante es el Tromso Bymuseum dedicado a la historia local. Se encuentra en el antiguo fuerte de origen medieval que se halla sobre la colina de Skansen.

Siguiendo con los museos hay que visitar el Tromso Museum, el museo de la ciudad y del condado que se encuentra en el centro del parque público Folkerparken. Asimismo, se debe acudir al al Troms Folkemuseum, museo al aire que recoge siete casas antiguas, y a la Estación de Biologia Marina.

Por otro lado, el turista debe ir al Prestavnet. Este pequeño lago se extiende al noroeste del centro, en un parque que ocupa la parte más alta de la península. Se trata de un estación de estudio del paso de varias especies ornitológicas del extremo norte. En el mismo parque, está el Instituto de Geofísica que tiene una observatorio especial para el estudio y observación de la aurora boreal, de la ionosfera y del magnetismo terreste.

Por último, el turista debe completar su estancia en Tromso visitando la Tromsdalen kirke, una gran iglesia moderna, y subiendo al Storstein desde donde hay una magnífica vista de la ciudad, los fiordos y las montañas circudantes, las cuales siempre están nevadas.

Foto vía Jihad i Malmö