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Tartus, un bello rincón sirio

Jun 30, 2012

Situado a 90 kilómetros al sur de Lataquia (Siria), Tartus es el segundo puerto sirio más importante de la costa mediterránea. Hoy en día, Tartus es una pequeña ciudad que muy pocos turistas vienen a visitar. Es aquí donde se funden algunas de las casas de tiempos de las cruzadas con los edificios modernos.

Tartus es su largo paseo marítimo, donde en verano se localizan gran cantidad de puestos que venden innumerables artículos de playa ya las características figuras hechas de conchas y caracoles marinos. Lamentablemente, las playas de Tartus serían bonitas si no estuvieran llenas de basura, por lo que apenas es posible bañarse.

Comenzamos la visita con la Catedral de Tartus, cerca de la ciudad antigua. Su fachada es austera, pero el interir es completamente diferente y merece una visita. Destacan la nave central, las bóvedas de cañón y  la capilla de la Virgen.

En la misma catedral se ha instalado un museo que recoge gran cantidad de piezas arqueológicas halladas en la propia Tartus  o en la zona costera siria. Sobresalen objetos de Ugarit, Amrit, porcelanas y cristalerías del período islámico, así como un fresco encontrado en la capilla del Krak de los Caballeros.

Luego, visitaremos la Ciudad Antigua. Los restos, a veces intactos, de sus callejuelas nos hacen retroceder a la época de las Cruzadas. Todo este pequeño mundo fantástico, se ve mezclado con el ajetreo del pueblo árabe moderno.

Además, hay que visitar la isla de Arward que se encuentra a tres kilómetros de Tartus y es la única isla del país. No llega a un kilómetro de longitu por medio de ancho. Lástima que esté demasiado sucia, es un gran fallo. En un tiempo, la isla estuvo rodeada por murallas, de las que solmanete quedan unos restos. También subsisten dos pequeñas fortalezas, que datan del siglo XIII; en una de éstas se puede ver un pequeño museo. Por lo demás, la isla presenta interés por sus estrechas y ensoladas callejuelas.

Foto vía Ria Novosti