Saltar al contenido

La Marktplatz, un icono de Bremen

Jun 19, 2012

Bremen,  la ciudad costera más antigua de Alemania, es hoy en día el segundo puerto del país después de Hamburgo. En Bremen, hay que visitar la Marktplatz (plaza del mercado) por su belleza y algunos edificios que se remontan al siglo XIII. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El centro de Bremen está protegido por una estatua de 9 metros conocida como Roland, blandiendo la “espada de la justicia” y un escudo decorado con un águila imperial. Se piensa que mientras la estatua se alce en la plaza del mercado, Bremen continuará siendo una ciudad libre. De este modo, durante la Segunda Guerra Mundial, se tomaron varias medidas para proteger la estatua.

El Ayuntamiento, ubicado en la plaza del mercado, se erigió durante el Sacro Imperio Romano Germánico, al inicio del siglo XV. Construido en estilo gótico, el edificio se renovó siguiendo el estilo del Renacimiento de Weser local a principios del siglo XVII.

Al otro lado de la plaza, frente al Ayuntamiento, está el Schötting, una casa consistorial del siglo XVI, mezcla de estilos gótico y renacentista. Constrata con esta antigua obra maestra, y al mismo tiempo la complementa, el parlamento de Bremen, una moderna estructura de 1966 de vidrio, hormigón y acero.

Luego, hay que visitar la Böttcherstrasse, que va desde la Markplatz hasta el río Weser, es una reproducción de ladrillo de una calle medieval, en la que existen boutiques, cafés, un museo y varias galerías de arte. Se inauguró en 1926 y reconstruida después de  la  2ª Guerra Mundial.

Por otro lado, la Kunstsammlungen Böttcherstrasse está compuesta por dos edificios contiguos: el Roselius-Haus, una casa de mercaderes del siglo XVI con una colección de objetos artísticos y muebles medievales; y el museo Paula Modersohn-Becker, dedicado a la reputada artista de Bremen, que contiene sus mejores cuadros y dibujos. En los pisos superiores, se albergan las obras del escultor, pintor y arquitecto Bernhard Hoetger.

En definitiva, uno debe pasear por el casco antiguo de Bremen, deleitarse con su plaza del mercado, disfrutar con sus edificios, alegrarse con un paseo junto a la ribera del río Weser y captar el espíritu de esta preciosa ciudad europea.