Viajar por el mundo es una actitud

Viajar por el mundo

Para viajar por el mundo debes tener los billetes, el dinero suficiente y la “actitud” necesaria. Aunque no es lo mismo un viaje de 2 semanas que otro de 3 meses (¿recuerdas las vacaciones cuando eras niño?)en cualquier caso vas a necesitar un predisposición positiva ante lo que te vas a encontrar.

Viajar es algo más que estar en un lugar diferente, un verdadero viaje es una actitud.

Consejos para viajar por el mundo con buena actitud

Salir del círculo de confort

Lo primero que debes plantearte es que, muy posiblemente, vas a abandonar tu zona de confort.

Te vas a enfrentar a otro idioma, otros horarios y otras costumbres y todo ello te va a colocar en situaciones de incertidumbre.

A menos que te vayas a un resort “todo incluido”.

Si este no es tu caso, vas a encontrar situaciones nuevas y sorprendentes con las que vas a tener que lidiar.

Debes tener una actitud abierta ante lo inesperado

Lo siguiente es que, para sacarle todo el jugo a cualquier viaje por el mundo, vas a tener que tener una actitud “abierta”. Esto significa que deberás aceptar situaciones con las que no estás familiarizado.

Para conocer Marruecos, por ejemplo, y vivirlo a tope, debes dejar en casa muchos convencionalismos. Hay que aceptar que no todas las personas vivimos igual y que, precisamente, en la diversidad, radica la magia del viaje.

Tienes que estar abierto a la experimentación.

Viajar conlleva estar abierto a nuevas experiencias. Desde ver camellos en la playa, hasta alquilar un helicóptero para sobre volar Nueva York…Cualquier opción es buena y debes, en la medida que puedas, experimentarla. Enriquecerá tu viaje. Y tu vida.

Abre tu mente

Otra de las ventajas de viajar por el mundo es que conoces gente nueva. De la misma manera que debes respetar sus creencias y modo de vida, también debes hacerlo con sus opiniones. Si consigues establecer una relación con personas del país que visitas, éstos pueden convertirse en los mejores guías y consejeros de tu viaje, aportándote nuevos puntos de vista que posiblemente te lleven a examinar los tuyos. Esto es lo que se llama “Abrir la Mente”.

Una cosa que te enseña viajar por el mundo es que “somos más parecidos que diferentes” a pesar de las aparentes diferencias.

Relájate y disfruta

Un viaje te da la opción de salir de tu rutina y tu capullo de protección. Si adoptas una actitud relajada y festiva, igual a la que adoptas un día festivo, seguro que vas a disfrutar mucho más del viaje.