Morvern, un precioso rincón escocés

Morvern

Morvern es una de las regiones menos pobladas de Escocia. Se trata de un pintoresco paisaje remoto afectado por los pesares y la espiritualidad del pasado. Se encuentra cerca de Kinloch y no es un destino muy cocurrido, pero merece la pena conocerlo. Te sorprenderá.

Antes del proceso conocido como Highland Clearances (la oscura tragedia que se cebó con el pueblo del norte y el oeste de Escocia), esta remota región montañosa contaba con casi 2.000 habitantes. Hoy en dia  queda solo una pequeña parte, y muchos kilómetros cuadrados de campo de una belleza desgarradora sin apenas vida humanda en sus cercanías.

Por todo ello Morvern es un sitio que se caracteriza por la pérdida, un emplazamiento en el que toda una cultura se volvió frágil y sufrió un golpe casi letal. Un lugar único.

Sin embargo, el poder espiritual de este paisaje continúa presente, y por muy curioso que pueda parecer, es esta espiritualidad la que engancha a la gente a esta remota tierra escocesa y contribuye a su regeneración. Hay gente que vive aquí  por su tranquilidad, la ausencia de estrés y la belleza singular  de estos lagos y montes.

Allá por donde uno pasea, se topará con recuerdos de un pasado espiritual. La iconoclasta severidad de la Reforma escocesa puede que  las iglesias tengan un estilo frío y adusto, pero hay muchas cosas que recuerdan a la época en la que el país estaba repleto de coloridos santos.

Próximo a Morvern se halla  la isla sagrada de lona, donde San Columba llevó el cristianismo a Irlanda. Mucha gente acude a esta isla para captar su ambiente espiritual.

No obstante, no hay que ir allí para para acordarse de los primeros santos escoceses: solo hay que mirar el mapa para ver el nombre de los lugares que conmemoran sus hazañas. El Ben Hiant se puede contemplar desde el extremo más alejado del lago Teacuis.

Finalmente desde el Ben Hiant se divisa  la isla de Coll y la de Tiree y, más allá, las Hébridas Exteriores. Se trata de  un lugar de suaves brumas, poesía y antiguos santos que sabían que estaban al borde de la oscuridad.

Foto vía Commons Wikimedia