La Acrópolis de Atenas

Incluso para los atenienses, la contemplación de la Acrópolis sigue resultando impresionante, a pesar de que el tiempo, la guerra, los terremotos y la contaminación han deteriorado la colina sagrada y su gran joya, el Partenón, uno de los monumentos de la antigüedad más importantes de Occidente.

Desgraciadamente, muchos de los monumentos han sido expoliados o destruidos a lo largo de los años  o se encuentran en museos, por lo que han sido reemplazados por réplicas. Pese a ello, si uno va a Atenas, debe acudir a la Acrópolis como cita inexcusable.

Habitada desde el Neolítico, la Acrópolis fue utilizada como fortaleza y lugar de culto. Luego, se construyeron varios templos en homenaje a la diosa Atenea. Tras la destrucción de los edificios por los persas en el 480 a.C., Pericles puso en marcha un ambicioso programa de reconstrucción que la transformó en una magnífica ciudad de templos.

La entrada al conjunto se realiza por la puerta y el monumento de Beulé, construidos en el siglo III a.C., para frenar las sucesivas oleadas invasoras. Más alla se encuentran los Propileos (437-432 a.C.), la antigua entrada monumental a la Acrópolis.

El templo de Atenea Nike, construido por Calícrates en 420 a.C., ha sufrido varias reconstrucciones. Sólo se conservan fragmentos del friso que rodeaba el templo y que representaba escenas victoriosas en batallas.

El Erection se construyó en el lugar más sagrado de la colina, donde se libró la batalla de la ciudad entre Atenea y Poseidón. Llamado así en honor de Erictonio, el mítico rey de Atenas, el templo fue finalizado en 420 a.C. Las seis doncellas que sostienen el pórtico son las famosas Cariátides, inspiradas en las mujeres de Caria. Las que se pueden ver aquí son réplicas en yeso, ya que los originales que se llevó lorg Elgin a Inglaterra, se encuentran en el Museo de la Acrópolis.

El símbolo de la gloria de la antigua Grecia, el Partenón se encuentra en el punto más alto de la Acrópolis. Se trata del mayor templo dórico de Grecia y el único construido completamente con mármol pentélico (a excepción del techo de madera).

Fue levantado en el 438 a.C. para el Gran Festival de Panateneo. Además de albergar la gran estatua de Atenea, esculpida por Fidias, el Paternón era utilizado para guardar el tesoro de la Liga de Delos.

La Acrópolis abre de 8.00 a 19.00 horas de abril a octubre, y de 8.00 a 17.00 desde noviembre a marzo. La entrada cuesta 12 euros de lunes a sábados, y los domingos es gratuita.

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